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Antecedentes y Problemática Nacional.
Ante este panorama, La Alianza para el Ahorro de Energía a través de su programa de Ciudades Sustentables, que provee a entidades municipales con herramientas para una mejor administración de sus recursos energéticos y de agua, ha explorado la relación entre estos dos recursos desde 1996. A partir de 2001, con el apoyo de la
Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID, por sus siglas en ingles), inició un programa de promoción y asistencia técnica en diversos países del orbe, por ejemplo en el Noroeste de Brasil, un país donde el 95 % de su producción
eléctrica se basa en hidroeléctricas y donde las sequías afectan seriamente el suministro de la misma, ha trabajado proporcionando asistencia técnica a CAGECE , La empresa de Servicios de Agua y Saneamiento de Ceará. En la India, la Alianza ha promovido iniciativas de uso eficiente de energía, impulsando la creación de células o equipos de trabajo en algunos Municipios de los Estados Karnataka y Andhra Pradesh.
Basado en estas experiencias, a partir de abril del 2003, también con el apoyo de USAID, La Alianza inició actividades de promoción y asistencia técnica en México, un País donde la problemática del agua y la energía también vive una situación crítica que
podemos resumir brevemente en lo siguiente:
Por el lado de las fuentes de agua; México se encuentra en una franja de baja disponibilidad percápita (4685 m3/hab. anual), menor incluso que en África donde es de 5400 m3/hab. Otro problema es el desbalance geográfico entre oferta y
demanda de manera que en las zonas donde se concentra el 77 % de la población y se produce el 86 % del PIB, se cuenta con solo el 31 % del agua disponible. Entre otras cosas esto ha ocasionado que de los más de 600 acuíferos subterráneos disponibles en el país, 97 estén sobre explotados y con problemas de intrusión salina y muchos de ellos en problemas severos de contaminación. Si consideramos que el 50 % del volumen de agua
subterránea que se utiliza, proviene de acuíferos sobreexplotados, podemos deducir que el problema del elevado consumo energético tiende a agravarse.
Por el lado de las coberturas, 12 millones de habitantes carecen de agua potable y 23 millones de alcantarillado. En el medio rural el 32% no tiene agua potable y el 63% no cuenta con alcantarillado
solo el 27 % de aguas residuales municipales son tratadas, en la medida de que esta coberturas e incremente, tenderán a incrementarse también los niveles de consumo energético. Además de esto, existe un
incremento importante en la demanda y oferta limitada sobre todo en zonas urbanas, para el 2030, el 85 % de la población vivirá en zonas urbanas ( 74 % en el 2000) ,
Para alcanzar un escenario sustentable se requieren inversiones de aproximadamente 30 mil MDP anuales.
Los sistemas actuales de suministro y tratamiento de agua, administrados por los organismos operadores municipales o desconcentrados, tienen un atraso considerable de infraestructura, de tal forma que las pérdidas en el servicio público se ubican entre el 30 y
50 %. Esto implica que de los 8.7 km³ anuales de agua destinados a servicio público, se pierden anualmente entre 2.6 y 4.3 km³. Esa perdidas representan aproximadamente 294,000 l/s, suficientes para abastecer 100 Millones de habitantes a 250 l/h-día. Si se recuperara al
menos el 50 % se tendría agua disponible para el crecimiento de la población Mexicana al 2050.
Asimismo, los niveles de automatización y equipamiento son incipientes, lo que complica aún mas el desarrollo de proyectos y adecuada gestión de los recursos energéticos y de preservación del recurso agua Respecto a la situación energética, la problemática no
es menos crítica, a pesar de contar con suficientes reservas potenciales de hidrocarburos, se tienen crecientes niveles de importación de petrolíferos ( gasolina, combustóleo, diesel y gas l.p.), gas natural y una aguda problemática en el sector eléctrico. Las necesidades de inversión para el sector energético, de acuerdo a cifras oficiales, ascienden a 120,000 Millones de Dólares en los próximos 10 años.
El subsector de agua y saneamiento consume alrededor de 2112 GWh anuales , lo cual representa una facturación anual de 500 MUSD / año, De acuerdo a las experiencias de Watergy a nivel mundial, y local, se pueden reducir las facturaciones de energía en al menos el 25 % con medidas conjuntas de eficiencia en agua y energía
altamente rentables. El Sistema de Agua y Saneamiento Metropolitano de Veracruz (SAS), uno de los primeros casos de estudio desarrollados por el programa Watergy México, logro ahorrar un
23 % su facturación energética en el primer año de aplicación del programa, se prevé que este porcentaje puede alcanzar hasta un 30 % en los próximos meses. Esto representaría para el sector mexicano de agua potable cerca de 200 MUSD anuales de ahorro potencial .Estos beneficios incluyen además, mejora en el
servicio y los beneficios ambientales implícitos. |