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Para promover la
eficiencia en el uso del agua, las empresas municipales tienen
la opción adicional de cambiar las normas, códigos y estructuras
de cobro locales.
Normas y Códigos de
Construcción
Los municipios
tienen la opción de utilizar los diversos códigos de
construcción, plomería y reconversión para mejorar el uso
eficiente del agua. Por lo menos, los códigos de construcción y
plomería no deben obstaculizar la sustitución de regaderas y
grifos para cocina y baño por equipo más eficiente. Como una
estrategia más agresiva, un municipio puede promulgar normas
para los aparatos electrodomésticos que utilizan agua en los
edificios nuevos y los de propiedad del gobierno, y obligar a la
reconversión de edificios para lograr una mayor eficiencia en el
uso del agua. También pueden formularse requisitos para el
diseño de jardines, drenaje y riego en áreas de nuevo desarrollo
y espacios públicos.
Precios adecuados y
generación de ingresos
Los subsidios al
agua pueden ser uno de los más fuertes enemigos para el uso
eficiente de este insumo. Primero, cuando se cobra una tarifa
menor al costo del agua se manda a los consumidores una señal
incorrecta en cuestión de precios; eso hace que los consumidores
no aprecien el agua y la desperdicien. Segundo, los precios
artificialmente bajos aumentan el tiempo de recuperación de
muchos proyectos. Tercero, las tarifas bajas pueden causar que
las empresas municipales de servicio de agua tengan recursos
limitados para promulgar otras medidas de eficiencia.
Mediante el
desarrollo de una estructura de precios que refleje el costo
real del agua, se manda a los consumidores la señal correcta
acerca del valor del agua y tendrán más interés en aprovechar
las oportunidades para su uso eficiente. La experiencia ha
demostrado que el desarrollo e instrumentación de políticas
adecuadas de precios requiere una consideración cuidadosa,
preparación y educación del consumidor. El costo real del uso
del agua puede incluir múltiples variables como son agentes
químicos, bombeo eléctrico, cargos por demanda en horas pico,
tratamiento previo in situ y mano de obra relacionada.
Los precios también deben incluir los costos ambientales y de
capital, y estimular el uso eficiente del agua.
Al asignar los
costos en una estructura tarifaria, deberá considerarse el
impacto en la cantidad de agua demandada y los ingresos
provenientes de diferentes tipos de usuarios. Para determinar un
precio adecuado, la empresa puede tratar de cerciorarse cuál va
a ser la reducción del porcentaje de la demanda por un cierto
porcentaje de cambio en el precio. Idealmente, una apropiada
estructura de precios ayudará a:
-
Satisfacer las
demandas de infraestructura y de los sistemas naturales en
forma más eficiente
-
Mantener
ingresos suficientes y recuperar los costos para la empresa
-
Permitir que los
clientes puedan pagar
-
Proporcionar
subsidios vitales enfocados a los más pobres, desarrollados
en forma transparente y equitativa.
Por ejemplo, la compañía Ghana Water and Sewerage Corporation
inició un programa a principios de la década de los 90 para
convertir los sistemas de agua en servicios administrados por la
comunidad. Sin embargo, tuvieron problemas en el cobro de los
pagos en las comunidades rurales más pobres. Debido a que la
compañía no podía recuperar los costos, no podía sostenerse el
enfoque de administración de parte de la comunidad. Una lección
importante de este ejemplo es que es esencial la participación
de la comunidad desde el principio. Las sugerencias de la
comunidad deben considerarse en todas las decisiones que se
realicen sobre los sistemas de agua, los sistemas que se pueden
pagar, y dónde deberán instalarse. Esto es especialmente cierto
en los lugares en donde los usuarios siguen prácticas
tradicionales, como las zonas rurales o donde los clientes son
pobres.
Las reducciones del lado de la demanda ofrecen un mecanismo
económico para que las empresas municipales de servicio de agua
reduzcan sus costos y mejoren la satisfacción del cliente. Se
cuenta con múltiples tecnologías para permitir que el consumidor
obtenga un servicio de agua igual o mejor, al mismo tiempo que
utiliza una cantidad menor. Muchas veces cuesta menos la
promoción de estas tecnologías que aumentar la capacidad.
Intentando en forma agresiva el logro de reducciones del lado de
la demanda, las empresas públicas de servicio de agua estarán en
mejor posición de cosechar ahorros del lado del suministro. |