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En el proceso para mejorar la eficiencia total de un sistema de agua, las autoridades municipales deben considerar el consumo del agua y la energía como insumos relacionados, en lugar de verlos por separado y no relacionados. La energía es necesaria para mover el agua a través de los sistemas municipales, para purificarla, y para eliminar
Impurezas una vez utilizada. Cada litro de agua que pasa
a través del sistema representa un costo importante de energía. Las pérdidas de agua en forma de fugas, robo y desperdicio de los consumidores, y un suministro deficiente, afectan directamente la cantidad de energía consumida para el suministro de agua. Por lo general, el desperdicio de agua conduce a un desperdicio de energía.
Las actividades emprendidas para ahorrar agua y energía pueden tener un mayor impacto cuando se planean en forma conjunta. Por ejemplo, tan sólo un programa de reducción de fugas puede ahorrar agua y reducir las pérdidas de presión dando como resultado ahorros de energía, debido a una menor demanda de bombeo. Es probable que cambiar una bomba por otra más eficiente ahorre energía. Si las dos actividades se coordinan
conjuntamente a través de un programa de uso eficiente del agua y la energía, la reducción en pérdidas de presión por fugas permitirá que se utilicen o adquieran bombas más pequeñas y se mantenga el mismo servicio, lo que significará ahorros monetarios y de energía. |